martes, 12 de enero de 2010

John Tchicai & Cadentia Nova Danica - Afrodisiaca [1969] Alemania






Un ejercicio de azar atribuyó a un partido de ajedrez (el partido entre deep blue y Kasparov) sonidos que se ejecutaban conforme las piezas eran desplazadas en un tablero preparado y conectado a un computador que ejecutaba la señal y la convertía en sonido. El resultado era Free Jazz ubicado en la instrumentación escogida por el ingeniero que modeló la experiencia. Esto significa solo una cosa: la música del mundo es el Free. La música del azar y de los sucesos es Free. Debajo de cada cosa muda o elocuente que observamos se agita la posibilidad de traducirlo en una pura música que es Free Jazz y no otra. No importa la instrumentación, el Jazz obtiene sus elementos gracias a la historia y su sonido a pesar de ella. Los vientos tienen su origen militar; a nadie le interesa eso. Tchicai es un gato que fue levantado a la categoría de procer gracias al ahora antológico articulo de Thurston Moore "top ten from the free jazz underground" y este disco se ha mantenido así, casi desapareciendo de la blogosfera, de verdad bajo el suelo, ejecutándose como las placas que calan en el subsuelo marino para reventar en volcanes que son la experiencia en las copias aún audibles de Afrodisiaca y los mp3's indignos que la ofrecen al vox populi . Este disco contiene uno de los momentos más gloriosos del Jazz; su title track, Afrodisiaca, verdadera traducción del mundo salvaje y los pasos de Lope de Aguirre su perdición en el Perú imediatamente colombino. Transita por todos los estados de la creación y se hace cargo del horror y eso es lo que necesitamos para avisar el agujero negro que deja relucir la experiencia humana de la existencia. Los demás tracks son fácilmente accesorios, salvo que representan de manera concisa la influencia norteamericana en el jazz europeo, sin duda más mental y menos vociferante como lo son Arthur Doyle o Sonny Murray, investigando más en lo irónico o lo circense e incluso lo acomodado para descubrir lo existencial; como viaje al fin de la noche de Celine los temas que acompañan son pequeñas denuncias institucionalizadas. Ave por Afrodisiaca, que al final se corrompe cuando los 25 gatos se unen en las ventanas del agujero y no hay aguja ni rip que soporte el peso de la improvisación. Esta música fue y era. Todo el Jazz llora su impotencia de no ser suceso y reproducirse acomodadamente.

Baja AfrodisiacaAQUÍ/HERE

1 comentario:

  1. hermano, será fantástico si puedes resubir tan gloriosa joya de nuestra especie. que la tierra te bendiga

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